6 tips para cuidar de tu cerebro

Si almacenamos recuerdos, al estar estableciendo
conexiones constantes, estaremos
Nuestro cerebro es una máquina perfecta nutrida no sólo de
neuronas y células gliales, en él se almacena un tesoro preciado de
experiencias y recuerdos que conforman gran parte de lo que somos, un arcón fascinante donde introducir nuevas cosas cada
día con las que ejercitarlo y engrasar aún más los motores de su salud.
Cuidar de nuestro cerebro
requiere que conozcamos una serie de consejos que aplicar cada día, hábitos alimenticios y
comportamentales que permitirán que nuestra materia gris goce de un buen estado
con el que poder prevenir o retrasar al menos, algunas enfermedades.
Nuestro estilo de vida en
ocasiones, determina muchas dolencias que pueden evitarse: el estrés, la
hipertensión, el colesterol, la obesidad…etc, derivan a menudo no solo en
accidentes neurovasculares, en ocasiones, una simple cefalea tiene origen en un
día cargado de estrés y ansiedad, un espectro de dolencias, de ahí que lo
debamos tener en cuenta.
Señalar a demás esas habituales preocupaciones alrededor
de pequeños olvidos, esa sensación de “tener algo en la punta de la lengua” y
no recordarlo, insignificancias que podemos mejorar si intentamos mejorar
nuestra reserva cognitiva, nuestras estrategias mentales que pueden ayudarnos
en nuestro día a día. Así que…
¿qué tal si tomamos nota?
1. Cuida tu
alimentación
El cerebro es un órgano que requiere mucha energía, de
hecho él solo
necesita de un 20 a un 30% de las calorías que ingerimos. Pero eso sí, debemos evitar consumir
demasiadas grasas y aún menos alimentos industrializados, ya que ellos
dificultan a largo plazo el mantener una buena salud cerebral. Los
nutricionistas recomiendan pues los siguientes elementos químicos que podrás
encontrar en los alimentos recomendados:
·
Triptófano: Básico para el aprendizaje. Se encuentra en alimentos
como pescado, huevos, frutos secos, plátano, piña y aguacate.
·
Colina: La soja y el huevo son ricos en este elementos,
esenciales para la transmisión de los impulsos nerviosos a los músculos
·
L-glutamina: Sirve para construir ácido gamma-aminobutírico
(GABA) en el cerebro, nos ayuda a tener buen humor y sentirnos mejor. Las
encontramos en las semillas de ajonjolí y girasol.
·
Flavanoides: Básicas para la sinapsis de las
neuronas, reducen el envejecimiento neuronal y mejoran la memoria, los puedes
encontrar en las alubias (frijoles) el chocolate y el vino tinto.
·
Ácido
alfa lipoico: Esencial también
para las neuronas, combate el estrés y neutraliza los radicales libres. Están
en los vegetales verdes como la espinaca, la lechuga, las coles, brócoli…
·
Vitamina E: Es esencial, nos ayuda en la actividad neuronal y
previene la oxidación de las membranas neuronales. Puedes encontrarla en
el curry, espárragos, aguacate, nueces, cacahuates, aceitunas y aceite de
oliva.
2. Actividad
física
Muy recomendable, hay estudios que nos dicen que el
ejercicio físico previene o retrasa enfermedades como el Alzheimer o el Párkinson. Basta con andar una hora al día,
pasear en bicicleta, practicar natación o realizar cualquier actividad
diariamente para mejorar la conexión de nuestras neuronas.
3. Descansar
al menos de 7 a 8 horas
El descanso es fundamental para el cuerpo y el cerebro, es más, éste último lo requiere en especial para poder realizar sus tareas, tales como organizar recuerdos, experiencias, almacenar, catalogar, ordenar… el cerebro está muy activo por las noches, pero solo llevará a cabo sus funciones si nosotros estamos sumidos en un buen descanso.
4. Manejar
mejor las emociones
¿Quieres saber cuál es uno de los peores enemigos de tu
salud cerebral? Efectivamente, el estrés. Nuestro
estilo de vida, nuestras obligaciones diarias, la presión, la ansiedad…etc, nos
llenan de toxinas y bloquean el buen funcionamiento del cerebro, los tejidos se
oxidan y a largo plazo el cerebro envejece prematuramente. De ahí la
importancia de tomarnos las cosas con calma, de priorizar los pensamientos
positivos, ver las cosas desde otra perspectiva más serena donde nos valoremos
más a nosotros mismos y a nuestra salud física y mental.
5.
Socialización
Disponer de una buena socialización donde amigos y
familiares están a nuestro alrededor, aportándonos experiencias, diálogo,
apoyo, estímulos, ilusiones, proyectos
e ilusiones, hace que nuestro interés por la vida sea mayor, que nuestro
cerebro “se nutra” de esos otros alimentos que hacen que su arcón de
experiencias sea cada vez más grande, su reserva más fuerte y poderosa para
mantener nuestro cerebro joven y en forma.
6.
Estimulación cognitiva
A parte del ejercicio físico tu cerebro requiere su
propia actividad y sus
propios retos diarios con los que aportar “aceite” a sus engranajes, pequeños
retos con los que mantenerlo joven y en buen funcionamiento para las
necesidades de cada día. ¿Qué
tal si echamos una partida de ajedrez con una amigo o un familiar? ¿Realizamos
un crucigrama o un sudoku? ¿Leemos un libro? ¿Y si iniciamos un diario personal
y reflejamos todas nuestras experiencias del día? Son pequeños actos y pequeños
desafíos que alimentan a nuestro cerebro. No dejes de probarlo.


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